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“Las Fintech son una gran oportunidad para el país”: Edwin Zácipa, director de Colombia Fintech

Desde hace varios años el ecosistema de las Fintech ha estado creciendo en Colombia y, tanto desde el sector público como privado, han surgidos necesidades y preguntas frente a temas como la regulación del sistema, la cohesión que debe existir entre el gobierno y las startups, entre otros. Para tratar de crear una agenda de impacto en el sector financiero y promover un ecosistema dinámico nació Colombia Fintech, la asociación de empresas Fintech de Colombia. Para contarles cómo va este movimiento conversamos con Edwin Zácipa, director general de la asociación.

– Primero que todo cuéntenos ¿qué es Colombia Fintech y cómo surgió la asociación?

Colombia Fintech es la asociación de nuevas empresas de innovación y tecnología financiera. Es un proyecto que nació en diciembre del 2016 como una respuesta a la voluntad del gobierno de empezar a revisar el tema Fintech en Colombia. Hoy somos trece miembros fundadores y a partir del 1 de febrero empezamos a vincular nuevas empresas, alrededor de 22 empresas en las cuales estamos sosteniendo la masa crítica para empezar a construir este movimiento. La asociación tiene un objetivo básico que es construir un ecosistema dinámico para el desarrollo y la innovación Fintech en Colombia. Queremos que nazcan más empresas y crezcan las que ya están, queremos que los actores financieros confíen en las capacidades que nosotros tenemos y podamos coexistir dentro del sistema financiero. Nos hemos perfilado como ese primer movimiento que nace del ecosistema de emprendimiento e innovación en Colombia y que definitivamente tiene un gran impulso de transformar una de las industrias que se ha visto más rezagadas en materia tecnológica en el país.

– ¿Cómo nacen las Fintech y qué oportunidades encuentran en el mercado colombiano?

Las Fintech nacen como una respuesta a la necesidad de ampliar la oferta de servicios financieros a esas personas que se han apropiado de la tecnología. Se habla de tres olas Fintech: la primera fue en el 2008 y se dio como una respuesta a la crisis financiera mundial, allí nacieron las Fintech y empezaron a ampliar los modelos de negocio generando valor a través de la cadena financiera. Luego, vino una segunda ola donde las empresas Fintech empezaron a crecer bastante teniendo un auge poderoso con modelos de negocio disruptivos que de cierto modo se veían como una amenaza para la banca tradicional. Sin embargo, cambió el paradigma y hoy estas empresas son un complemento para los bancos, que hacen integraciones con ellas y crean equipos dinámicos a la hora de entregar una experiencia al usuario. Aquí en Colombia, particularmente, las Fintech nacen por todas las oportunidades que hay en materia de bancarización e inclusión financiera. Hoy en Colombia la oferta de los bancos no llega a toda la población, ni a todos los segmentos, entonces ahí es donde las Fintech están empezando a generar valor.

– ¿Cómo ve el panorama de las Fintech en Colombia?

El ecosistema Fintech en Colombia todavía es muy joven, está totalmente desintegrado y el reto nuestro es empezar a articular a todos los actores que generan valor en la cadena del sistema financiero. Hay que tener claro que el ecosistema Fintech no lo construimos los empresarios o emprendedores, sino que lo construimos entre todos los actores: el gobierno, el ecosistema financiero y el ecosistema de emprendimiento e innovación. A todos ellos los estamos invitando a que se involucren. Hoy en nuestro mapeo se habla de más 140 empresas que están innovando en los diferentes segmentos de lo que se define como Fintech.

– ¿El país realmente tiene un mercado para estas empresas?

El público existe y hay una demanda por empezar a adoptar nuevas tecnologías alrededor de los servicios financieros. Y no solo hablamos de consumidores financieros sino de las mismas entidades financieras, de las empresas de tecnología que están buscando soluciones para apalancarse. El tema es desarrollar ese mercado: ampliar la demanda, quebrar las barreras mentales y culturales. Nosotros en esto vamos a diseñar programas de educación financiera para decirle a las personas del común que no se vayan por el “gota a gota”, que existen créditos de bajo monto por internet que se ajustan a su perfil y a sus necesidades. El reto es entrar dentro del sistema financiero colombiano, que es algo difícil si tenemos en cuenta que este está estructurado de una manera oligopolista y está dominado por unos cuantos jugadores.

– ¿Cuál es el impacto que quiere tener Colombia Fintech en el país?

Queremos posicionar a Colombia como el tercer país en América Latina. El primero es Brasil y el segundo México, que tienen mercados muy dinámicos y flexibles y donde han nacido un montón de startups y ya son importantes ofreciendo alternativas para el público de los millenials. En el tercer lugar estamos todos los países de América Latina esperando a ver quién lo toma. A pesar de que hay países más desarrollados como Argentina y Chile en innovación y emprendimiento, en términos de Fintech todos estamos crudos, entonces nuestro reto es ver cómo nos posicionamos en ese mapa global y regional y cómo le decimos a la comunidad internacional que Colombia hoy tiene una de las reglamentaciones financieras más estrictas del mundo (debido al terrorismo y al lavado de activos que sufrió el país) y a pesar de esa rigurosidad somos un país Fintech friendly.

– Usted nos habla de un país “Fintech friendly” nos gustaría saber ¿qué tan cerca estamos de tener buenas prácticas regulatorias?

El tema Fintech en términos regulativos y normativos ya está en la agenda del gobierno, pero no es una prioridad. Parte del reto nuestro como asociación es empezar a generar esos debates, preguntarnos cómo generamos movilización y masa crítica para hacer que Colombia empiece a hablar de nuevos mecanismos de regulación para las Fintech en el país. Nos falta mucho, primero necesitamos que el mercado madure, luego debemos democratizar el mercado Fintech. Obviamente quisiéramos que la regulación fuera a la misma velocidad que la innovación, pero eso no pasa en muchos países de América Latina. El reto es acelerar esa agenda normativa para que se habiliten nuevos mecanismos de financiamiento alternativo, se haga una revisión de las barreras operativas y legales que hay en el ecosistema de pagos, se haga revisión de la infraestructura de las entidades financieras y por otro lado mirar cómo creamos un nivel de experimentación para la operación de cualquier modelo de negocio Fintech.

– ¿Y cómo es la relación que tiene el Estado con las Fintech?

Afortunadamente ya empezamos en esa coordinación público privada entre las empresas Fintech y el gobierno para empezar a definir políticas en materia de Fintech para el país. Iniciamos las mesas de trabajo con algunas de las comisiones y unidades de regulación del gobierno, tanto las que operan con el Ministerio de Hacienda, como las que tiene el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. En ambos estamos mirando temas de asesoría digital, identificación digital y pensando cómo podemos aprovechar la tecnología para superar todos esos retos que hay en la vinculación y gestión de clientes en el sistema financiero. Además, hay proyectos para habilitar el modelo crowfounding en Colombia y realizar una revisión de todas las barreras que hay en el ecosistema de pagos físicos y electrónicos. También estamos buscando alternativas para hacer que el régimen de capital privado incentive la inversión en capital emprendedor, como lo son las startups. Además, dentro de la agenda aparecen temas como el insurtech y blockchain.

– ¿Qué oportunidades ve para las empresas que están prestando servicios al sector financiero en temas Fintech?

Hay una gran oportunidad: las entidades financieras tienen un reto enorme de empezar a gestionar su transformación digital y no lo pueden hacer compitiendo con la red actual de canales que tienen. Ellos necesitan esa ventaja competitiva y lo pueden obtener a través de las Fintech. En esto hay una oportunidad no solo para los bancos grandes, sino también para las cooperativas y las microfinancieras, donde tienen que empezar a superar ese rezago tecnológico que todavía tienen. Esta es también una oportunidad grande para las entidades tradicionales que pueden empezar a involucrarse en este ecosistema y vincularse a Colombia Fintech.